Llegamos a La Paz desde Perú y veníamos sin ningún tipo de prejuicio sobre la capital administrativa de Bolivia, no habíamos visto ni fotos ni documentales. Nuestra primera impresión fue la vista de La Paz desde el Alto, una ciudad contigua en la parte alta de la capital.

Lo primero que pensé fue cómo a alguien se le ha ocurrido montar una ciudad aquí. La Paz es como una olla a presión rodeada de montañas. Cuando los españoles fundaron la ciudad de La Paz lo habían hecho justo donde ahora se encuentra El Alto, pero se dieron cuenta que si se ubicaban más abajo, la temperatura era más templada, con lo que se mudaron abajo.

La segunda cosa que me llamó la atención de La Paz fue lo duro que se hace caminar por sus cuestas. Se nota mucho la altura (3.625 metros sobre el nivel del mar) y a la mínima te quedas sin aliento. De ahí que pensé que ese era el mejor título para el artículo, no porque la ciudad no tenga aliento, sino porque te roba el tuyo.

Por lo demás, La Paz es una capital humilde, incluso su barrio más lujoso Sopocachi tiene un toque casposo. A pesar de ello, La Paz posee con un montón de atractivos: la feria del Alto, sus calles coloniales, sus constantes mercados, los viajes en teleférico, el barrio chino (aunque no es el sitio más seguro) y las inconfundibles cholitas.

Con dos noches y tres días se puede ver todo perfectamente, incluso tal vez con dos días. Pero lo mejor es que planees tu visita para que caiga de jueves o domingo, ya que es cuando tiene lugar la feria del Alto y los combates de Cholitas Wrestilng.

Por cierto, el pueblo boliviano no es el pueblo más abierto de toda Sudamérica, a veces cuesta sacar una sonrisa a los locales o que te presten toda la atención que consideras tener como turista. No lo tomes como algo negativo, es un perfil cultural más reservado, ni mejor ni peor, y es parte de la autenticidad de Bolivia.

Cholitas Wrestling

Antes de meternos en el mundo de las Cholitas Wrestling, voy a explicarte que son las las cholas. Son las mujeres indígenas y campesinas que durante décadas se desplazaron del campo a la ciudades en busca de oportunidades. Durante mucho tiempo han sido vistas y tratadas como personas de un estrato inferior, y sólo ocupaban profesiones de ama de casa, sirvientas o vendedoras ambulantes.

Chola con ropa tradicional

Imagen de bbc.com. Qué ver y hacer en La Paz.

El término “cholas” empezó siendo algo despectivo, pero como suele pasar en estos casos, las propias cholas se apropiaron del insulto para transformarlo en algo de lo que sentirse orgullosas.

Ahora mismo, estas mujeres tan “maltratadas” por la sociedad empiezan a tener una presencia real en la economía y política del país. Si caminas por la calles de La Paz, a veces tienes la sensación que  básicamente son ellas quienes trabajan.

Su imagen es la imagen de todo un país, no hay imagen más representativa de Bolivia que el perfil de una Chola. Sus faldas de volantes, su altas y gruesas medias, sus divertidos sombreros y sus mantas a modo de mochila, llevando literalmente el peso de un país a sus espaldas.

Bueno ya hemos hablado de lo que es una chola, y ahora toca hablar de las Cholitas Wrestling. Las Cholitas Wresting es un espectáculo de lucha falsa (no se pegan de verdad) con humor. Un poco al estilo de WWE (Pressing Catch) pero, al no tener el mismo nivel de técnica, lo compensan con grandes dosis de humor.

Entrenan tres veces a la semana para poder participar en las batallas, y no pueden debutar hasta llevar un año de entrenamientos. Todas ellas tienen un trabajo corriente y participan en los combates como un complemento a su salario normal.

Pelea de chilotas

Pelea entre chilotas, 2018. Qué ver en La Paz.

Los combates tienen lugar todos los jueves y domingo entre las 17:00 y las 20:00 en un pequeño polideportivo de El Alto. El precio es de 15 bolivianos para locales y 50 para extranjeros, la entrada de extranjero incluye una bolsa de palomitas, una bebida, un souvenir (un boli con forma de chilota) y tres tickets para el baño.

Se puede llegar con transporte público pero está en El Alto, zona un poquillo peligrosa. Hay varios transbordos y es de noche a la vuelta, así que lo mejor es contratarlo con un agencia. Nosotros pagamos 70 bolivianos (hay que regatearlo), pero hay lugares que te piden alrededor de los 90.

El polideportivo es bastante frío, porque aunque esta cubierto no es del todo cerrado, así que vete bien abrigado. A los turistas nos ponen en sillas de plástico en la primera fila, aunque puedes ir a las gradas si quieres. De hecho es recomendable ir a las gradas, por los locales que van todas las semanas a ver esto son unos apasionados de este deporte/show y te ríes un montón con las canciones que componen a las luchadoras.

¡Ahí va un pequeño documental de 8 minutos sobre las cholitas!

El mercado del Alto

Se encuentra a una altura de 4.070 metros sobre el nivel del mar y es la segunda feria más grande de toda Sudamérica. Este mercado también conocido como “Feria 16 de Julio” empezó a funcionar en 1.960 cuando comenzó a llegar a La Paz la migración de campesinos y mineros de todo el país. En los comienzos sólo había unos 50 vendedores, ahora hay alrededor de unos 10.000 vendedores registrados.

La feria del alto.

Puestos de la feria del Alto, 2018. Qué ver y hacer en La Paz.

Tiene lugar todos los jueves y domingos, y acuden unas 70.000 personas. Se guardan viejas costumbres como la utilización del trueque en algunos puestos, en concreto entre las calles Arturo Valle y Formier. La feria es gigante y tiene kilómetros de largo, te puedes encontrar las cosas más inesperadas, desde automóviles, electrodomésticos, puertas…

Muebles en el Alto

Muebles en la feria del Alto, 2018. Qué ver y hacer en La Paz.

La mejor manera para llegar es con la línea de teleférico roja que se puede coger en el centro, la última parada es la del Alto, dónde se encuentra el mercado. Para mi es una visita obligatoria en La Paz, pero mi recomendación es que no lleves objetos de valor, te des bien de protector solar y te lleves una gorra (el sol pega muy fuerte).

Venta de cerdos en la feria del Alto, 2018. Qué ver y hacer en La Paz.

Cárcel de San Pedro

Es una cárcel que se encuentra en el centro de La Paz y que tiene una famosa historia detrás. Es una prisión atípica, fue un intento malogrado de régimen abierto, para intentar ayudar a la reinserción de los presos en la sociedad. Los reclusos trabajaban en la cárcel para pagar sus celdas, y vivían con su familias dentro de ella. De hecho, había una escuela de primaria dentro.

La vida dentro de la prisión estaba muy marcada por las clases sociales, y se notaba especialmente en el tipo de celda que los 1.500 presos que vivían dentro podían pagarse. Los más pobres, yonquis y vagabundos vivían en lugares poco saludables, en cambio la élite vivía en el piso de arriba, donde solo acceden familiares, abogados o prostitutas. Ellos manejaban el negocio de la droga dentro de la prisión de Sa Pedro.

Carcel San Pedro

Carcel San Pedro en La Paz, Imagen de la razon.com. Qué ver y hacer en La Paz.

Durante muchos años se permitía el ingresos de turistas e incluso podías pernoctar. Mucha gente pensaba que era una leyenda hasta que llegaban a La Paz. Los presos vendían cocaína (que se producía allí mismo) a los turistas, lo que ayudaba a que pudieran pagar sus propias celdas. Durante años funcionó así hasta que una televisión local grabó toda la trama de corrupción que existía por parte de las autoridades de la prisión, que se estaban lucrando con la entrada de turistas.

Hoy en día ya no se puede visitar la carcel porque en 2013 dejó de albergar pesos, pero por si te quedó la curiosidad, el precio de la estancia por noche era de 50 bolivianos.

Carretera de la muerte

Durante la década de 1930 hubo una guerra entre Paraguay y Bolivia: la guerra del Chaco. Durante la contienda muchos soldados paraguayos fueron atrapados por tropas bolivianas y esclavizados. La mano de obra de estos prisioneros de guerra fue la que construyó una de las carreteras más peligrosas del mundo: la carretera de la muerte.

Una de las carreteras más peligrosas del mundo

Imagen de 20minutos.es. Qué ver y hacer en La Paz.

El nombre original de la carretera es Camino a Los Yungas, y une la capital boliviana con la zona amazónica. Se caracteriza por ser 64 peligrosos kilómetros, sin asfalto, ni vallas de seguridad, curvas imposibles y un un clima que cambia con bastante rápidez. Vamos, una delicia xD.

Por fortuna en 2006 se creo una carretera alternativa y bastante más segura, que consiguió resolver el problema de una carretera en la que morían alrededor de 100 personas al año. Ahora se usa casi exclusivamente con fines turísticos.

Hay un montón de agencias en La Paz que te llevan hasta la parte más alta de recorrido (hay 3600 metros entre la parte más alta y la más baja), te dan una bicicleta de montaña, casco, ropa, y bajas los 64 kilómetros de desnivel con un guía. Al final del recorrido tienes acceso a duchas para quitarte todo el barro de encima y te dan una camiseta que pone algo así como: “sobreviví a la carretera de la muerte”, eso si es que sobrevives… que de vez en cuando se cae algún turista xD.

Nuestro presupuesto no da para este tipo de actividades, así que no te puedo hablar de precios, pero en La Paz esta lleno de hostels y agencias que lo ofertan. Lo mejor ir, comparar, chequear en Tripadvisor y regatear el precio final :D.

Viaje en teleférico 

Desde 2014, La Paz posee el teleférico urbano más grande del mundo. Tiene cinco líneas y ayuda a reducir las distancias y desniveles de la ciudad de La Paz y el Alto. Excepto los dos primeros segundos de acojone, el resto de trayecto se disfruta un montón, es una manera económica (3 bolivianos) de desplazarse y conocer la ciudad desde las alturas. Si te fijas, podrás ver la cara del presidente de la República Evo Morales en todas las cabinas y estaciones, lo que le da la a obra un toque bastante megalómano.

Transporte urbano La Paz

Vistas del teleférico en La Paz, 2018. Qué ver y hacer en La Paz.

El Kili Killi

Es el mirador más famoso de La Paz, como ya habíamos ido a la feria del Alto y allí las vistas también son espectaculares decidimos saltárnoslo.

Mercado de las brujas, Calle Linares

La calle está ubicada en el centro de La Paz y se le conoce así porque en su día era donde se vendían los productos relacionados con la brujería. Aún queda algún puesto regentado por “chifleras” donde venden productos exóticos como fetos de llama, pero ya son los menos, y la calle se ha convertido en un lugar de souvenirs.

Plaza Murillo

Es una de las plazas centrales de La Paz, no muy lejos de la Basílica de San Francisco. Después de la Guerra Federal de 1899 se convirtió en el epicentro del poder ejecutivo en Bolivia, a pesar de que la capital siga siendo Sucre.

Plaza en La Paz

Plaza Murillo, 2018. Qué ver y hacer en La Paz.

La Basilica de San Francisco

Está en el centro de la ciudad, en la misma plaza de San Francisco, que se utiliza como punto de encuentro entre jóvenes y vendedores ambulantes.

Iglesia en La Paz

Basilica San Francisco, 2018. Qué ver y hacer en La Paz.

Calle Jaén

Esta calle con casas coloniales, era famosa en el siglo XVI por ser un lugar de compra-venta de camélidos (llamas, alpacas, vicuñas…). Hoy es una calle con bonitas casas de colores y tiendas de souvenirs.

Sopocachi

Es el barrio elitista o pijo de La Paz, es decir, no apto para mochileros. A pesar de ser un barrio de clase alta se nota bastante la diferencia con lo que puede ser un barrio de ese estilo en Europa. Se puede dar un paseo por la zona pero tampoco te pierdes nada si no vas.

Dónde dormir en La Paz

Tuvimos la suerte de hospedarnos en el The Adventure Brew Hostal, muy cerca de la Catedral de San Francisco. En realidad son dos hostels, uno pegado al otro.

Está muy bien porque cada uno tiene un carácter diferente, uno es más hostel internacional con bar, para beber, divertirte y conocer gente. El otro está más enfocado a quien prefiere habitaciones privadas o dormitorios más pequeños donde descansar, con la posibilidad de ir al otro a tomar algo cuando quieras.

El precio del hostal es bastante económico teniendo en cuenta que incluye un desayuno completo y una cerveza gratis en el bar cada día. The Adventure Brew Hostal hace su propia cerveza artesanal, ¡y está buenísima!

Seguridad

No encontramos La Paz un sitio inseguro, pero si un lugar donde debes de tener cuidado con tus pertenencias. Aunque hoy en día ya no hay ninguna gran ciudad que se libre de este estigma.

Especialmente en el barrio chino y en la feria del Alto roban a menudo. Si te roban el móvil, en el propio barrio chino puedes encontrar móviles robados de segunda mano para comprar. Con un poco de suerte allí esta el tuyo xD.

También nos recomendaron que no es prudente caminar por la noche por la zona del Alto, de ahí que si vas a ver las Cholitas Wresting es mejor ir con una agencia que te lleve y te traiga.

Clima en La Paz

Los veranos son bastante lluviosos, al contrario de los invierno que son más secos. La temperatura promedio es de 10º C: al sol se está muy bien, pero cuando se va, refresca bastante. Como siempre te aconsejo en Bolivia, lo mejor es que te lleves una mochila para poder ir poniendo/quitando ropa según esté el día.

La Paz está a 3640 metros, así que por el bien de tu piel ponte un buen bloqueador solar. Recuerda que a esta altura hay menos oxígeno, y La Paz es un ir y venir de cuestas, así que tómatelo con calma.

Tiempo en La Paz

Tabla de es.climate-data.org. Qué ver en La Paz.

Cómo llegar a La Paz

Hay dos maneras de llegar desde Puno (Perú): por el norte (Copacabana), o por el sur a través de la ciudad fronteriza de Desaguadero. Nosotros optamos por la opción más económica y más rápida, es decir, por Desaguadero y viajando en combi (minivans).

Desde Puno hasta Desaguadero hay unas horas dos horas de trayecto, y las combis cuestan 12 soles. Una vez que llegues a Desaguadero pregunta a algún local donde está la frontera.

Es un pueblo fronterizo, lleno de contrabando, mercados y gente yendo y viniendo. A mi personalmente me molan estos sitios, pero siempre hay que tener mucho cuidado, de hecho Silvia perdió o le robaron el móvil aquí.

Hicimos la salida del país y nos dirigimos al puente que divide ambas fronteras. Cuando llegamos a la frontera (viernes) estaban haciendo un acto ceremonial y tuvimos que esperar a que se acabara. Una vez que finaliza el acto, abren la barrera y todo el mundo se vuelve loco para intentar pasar de un lado al otro.

Cruzas el puente y te diriges hacía la oficina de migración, esperamos 20 minutos y sellamos la entrada a Bolivia. Ten en cuenta:

  • Recuerda llevar el papel que te dieron a tu entrada en Perú, sino tendrás que pagar una multa. Los precios de la multa tienen que estar en el edificio de migración.
  • Vigila mucho tus enseres, no te dejes nada en los bolsillos. Pon tu mochila al frente.

Una vez dentro de Bolivia pregunta por las combis que van para La Paz. Hay unos autobuses grandes que salen a las 13:00 y tardan más, así que es mejor las combis. El parking desde donde salen está a unos 10 minutos escasos de la frontera, pregunta a los locales por su ubicación. El precio del transporte es de 20 pesos boliviano y el trayecto es de una hora y media.

Ahí van unos últimos consejos: es una zona fronteriza un poco turbia. No te montes en taxis ni con desconocidos, suele haber atracos en el camino hacía La Paz, así que solo coge transportes oficiales, como el típico colectivo. Los atracos y engaños de este tipo son tan comunes, que en el edificio de migraciones de Perú te advierten seriamente sobre ello.

También hay falsos policías compinchados que pueden parar el coche y te piden dinero, o te roban enseres mientras hacen el registro. Lo mismo puede pasar en La Paz con los taxistas y la policia, pilla solo taxis oficiales y si un policía te pide algo pídele que se identifique.

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2 Comentarios

  1. can

    Chicos aprovechar, la aventura tan estupenda que estais haciendo se va acabando, ya tenemos ganas de veros

    Responder
  2. Car

    Me parece interesante. Cuidaros

    Responder

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