Viajes en carguero: todo lo que necesitas saber

Hubo un tiempo en que se podía viajar gratis en carguero a cambio de trabajo, pero esos tiempos cinematográficos terminaron. En nuestro afán por dar la vuelta al mundo sin aviones, nos encontramos con el gran Océano Pacífico, y la aventura, ya no sólo de cruzarlo; sino de encontrar la manera de hacerlo

El destino hizo que Jonás encontrase por internet la experiencia de un chico que había embarcado en un carguero como pasajero y, ahí, empezó nuestra investigación. A continuación te explico nuestra experiencia después de 22 días en un carguero portacontenedores.

Hemos cruzado el Pacífico, desde Auckland (Nueva Zelanda) a Cartagena de Indias (Colombia), a través del canal de Panamá. Por fin, llegamos a América como hicieran antes vikingos, piratas, exploradores y conquistadores. Así completamos el Tornaviaje por lo que un día se conoció como “El lago español”.

Datos de la salida programada de Auckland (NZ).

¿Se puede viajar gratis en carguero?

Empezamos con malas noticias: lo siento, pero no. Los buques mercantes solo admiten a bordo a la tripulación, que es la gente que trabaja en ellos. Ésta tripulación aparece reflejada en un documento que la aduana de los puertos revisa cuando llegas a destino. En el caso de que no estuvieras en la lista, tendrías problemas graves al llegar a otro país.

Es prácticamente imposible colarse en un carguero, por razones obvias. Sin embargo, si viajas en una embarcación de recreo, y el capitán olvida incluirte en la lista, no sólo no podrás entrar en el país de destino, sino que además te deportarán.

¿Cómo se contrata un pasaje?

Hay agencias de viajes que venden pasajes para este tipo de viajes. Es más económico si te enteras a través de éstas agencias del nombre del buque, y a partir de ahí conocer a qué naviera/armador pertenece. Si lo contratas directamente con la naviera te ahorrarás la comisión de la agencia.

Por desgracia, no hay muchas rutas a nivel mundial. De todos los cargueros del mundo, solo el 1% permiten éste tipo de turismo recreativo. En cualquier caso, ellos te informarán de las rutas que tienen disponibles para pasajeros, los tiempos de tránsito y los precios. Eliges la ruta y reservas por email.

Cuánto cuesta viajar en un carguero y qué incluye el pasaje

Las rutas y precios varían en función de las compañías. El precio medio suele rondar los 100 EUR/día y persona. Una vez dentro ya no tienes que gastar más dinero porque vienen incluidas todas las comidas, lavandería y el uso de todas las instalaciones del barco.

No es un modo de viaje económico, pero merece la pena hacerlo una vez en la vida. Para que te hagas una idea, hay cruceros que son más baratos. Además el precio del billete hay que pagar una tasa. Al final, si dividimos el precio total que pagamos entre 21 días, nos salió a una media de 125 EUR/persona.  O dicho de otra manera, nos gastamos en 21 días el presupuesto de 3 meses viaje. Aunque ya contábamos con ello de antemano.

En cuanto a las instalaciones, la cabina es doble, con dos camas de 1,05m, baño privado con ducha, y un salón-despacho con nevera, tv y dvd. Incluye tres comidas al día, y hay una pequeña zona de snacks, donde puedes ir a cualquier hora a hacerte una tostada o un café o té.

El billete para viajar en carguero no incluye seguro médico, y te indican que debes tener un seguro con cobertura para poder recogerte en medio del océano, si fuese necesario. Nosotros dijimos que sí a todo, a pesar de que nuestro seguro tenía unas condiciones normales, nada de irnos a buscar por el océano. A bordo tienen “un hospital” y una sala de curas, por si alguien de la tripulación tuviesen percance. Cruzamos los dedos 🙂 .

¿Cómo es la comida a bordo en el carguero?

El desayuno es a las 7:30, la comida a las 12:00, y la cena a las 17:30. Aunque tanto para la comida como para la cena, si no llegas a la hora indicada el mesero te dejará un plato puesto en la mesa para que puedas comer más tarde. Nosotros, las primeras semanas bajábamos a las horas marcadas, después comenzamos a comer y cenar a la hora española.

La comida está bien, y suele ser sana. Es una mezcla de comida de restaurante y de hospital. Aunque todo varía en función del cocinero que te toque. Definitivamente en nuestro caso, la comida no era “rancho” al estilo de la cárcel.

Hay dos comedores, el de la tripulación y el de los oficiales. Los pasajeros comen en el de los oficiales, con el capitán, los ingenieros y el electricista. En el comedor de la tripulación hay comida en bandejas grandes y ellos llegan y se sirven cuanto quieren, y después friegan y recogen sus platos. A los oficiales y a ti os sirven el plato de la mesa, una vez comes, el mesero recoge el servicio y lo friega por ti, igual que en un restaurante.

Comedor de la tripulación.

Te contamos nuestra experiencia: para desayunar leche, té, café y zumo envasado. Sirven huevos al gusto (fritos, en tortilla, etc.), y además hay tostadas, cereales, pan de centeno, muesli, mermelada, manteca de cacahuete, mantequilla, jamón York, queso y Nutella :).  Es decir, que hay variedad.

A la hora de comer, te ponen un cuenco con la sopa del día y un plato principal. Los oficiales asiáticos comen comida asiática. A nosotros y al ingeniero ucraniano nos servían comida occidental. Suele consistir en una ración de carne de pollo/ternera/cerdo acompañado de verdura, y arroz, patatas o pasta. De poste, a veces hay fruta, otras veces nada. Para cenar, igual que en la comida, te ponen un plato de carne con guarniciones y ensalada.

Merluza con arroz y brocoli hervido.

Un par de veces nos sirvieron salmón en lugar de carne, otras dos veces pasta carbonara, y una noche, pizza. Para beber hay agua embotellada. Si quieres otra cosa que no sea agua, puedes comprar vino, cerveza o Coca-Cola, en la tienda (info más abajo), o traerlo de fuera. Los domingos es el día especial, la tripulación trabaja menos horas y suelen poner comida más rica, y de poste un flan o pastel, y helado.

¿Cómo es la cabina de pasajeros?

Ya adelantábamos arriba que es una cabina con doble baño y salón. Es bastante espacioso, podéis verlo en las fotos. El salón tiene un sofá de tres plazas, una mesa y dos sillones más. Hay un armario con más puertas y cajones de los que puedes usar. Una TV con DVD y varios DVDs en el cajón, pero procura llevar tus propias películas: la mayoría son en inglés o alemán, y bastante malas. La TV, por supuesto, no tiene señal, solo sirve para usar el DVD. Tienes una nevera para meter bebidas y cosillas para picar, y un hervidor para haceros té o café. Al otro lado de la sala está el despacho. La mesa es esquinera y tiene cajones con cerradura y un asiento ergonómico.

Cabina de pasajeros. Salón.

Cabina de pasajeros. Dormitorio.

En la habitación hay un armario ropero, otro con cajones, espejo y las dos camas. Dentro del dormitorio está el baño, que tiene una ducha con regulador de temperatura y un buen chorro de agua :). La cabina incluye sábanas y toallas, y por supuesto papel higiénico.

Hay servicio de lavandería. En el caso de pasajeros y oficiales, le pueden dar la ropa al mesero y él se encarga. El resto de la tripulación tiene otra lavandería donde pueden hacérselo ellos mismos. Nosotros preferíamos hacerlo nosotros mismos en la de los oficiales; hay un par de lavadoras con jabón, una secadora y unas cuerdas para tender la ropa.

¿Cuánta gente viaja bordo del carguero?

La tripulación son unas 20 personas, y la capacidad para pasajeros suele ser de 1 a 3 personas aunque normalmente serás el único pasajero. Éste sería el organigrama de la tripulación: capitán, dos oficiales, el ingeniero jefe y otros dos ingenieros, el electricista y su ayudante, el cocinero jefe y el mesero, y por el último en contramaestre y resto de tripulación. A parte puede haber cadetes u oficiales en prácticas.

Operaciones en el Canal de Panamá. Jonás supervisando 🙂

Tu categoría dentro del carguero es “pasajero”, y verás que en el día a día hay un sistema de jerarquías muy estricto. El idioma oficial es el inglés, aunque muchas veces es difícil entenderse. Nuestra tripulación era mayoritariamente de Myanmar, y nos costaba un montón comunicarnos. Eso sí, eran encantadores, siempre pendientes de que estuviéramos bien y con una sonrisa en la boca.

Por suerte, había también dos cadetes colombianos y pasábamos muchas tardes con ellos jugando a la consola y nos contabas cosas que iban sucediendo en la ida a bordo.

Jugando a la play con la tripulación y los cadetes.

¿Hay tienda en el carguero?

Una tienda (por llamarla de alguna manera) abre tres veces a la semana, en un horario determinado. De todos modos, puede dejar el pedido en una nota en la puerta y el mesero te lo servirá en tu habitación. La moneda oficial es el dólar americano y, en nuestro caso, solo se podía pagar en metálico. Algunas cosas tienen precios de mercado y otras pueden ser un poco más caras. Son cosas muy básicas, tabaco, Coca-Cola, chocolatinas, vino, cerveza y algunos artículos de aseo.

¿Se puede beber alcohol?

A nosotros nos pasaron una circular antes de embarcar que decía que estaba prohibido tanto introducir, como consumir alcohol en el carguero. Esto es aplicable al puerto pero, aparentemente, en el buque, cada capitán pone sus normas, porque dónde nosotros viajamos teníamos la posibilidad de comprar alcohol en la tienda de abordo. No sólo eso, en las fiestas que hicieron de Navidad y Nochevieja, el capitán nos invitó a vino y cerveza, ¡e incluso sacó una botella de su colección privada e whisky añejo!

¿Puedo desembarcar en las escalas que haga el buque?

Ésta decisión la toma el capitán. En principio no hay problema en que bajes, aunque hay países, como Estados Unidos, que pueden poner problemas. En algunos puertos cobran una tasa (portuaria, no es un visado) por gestionar tu salida y entrada.

Cerrando las puertas de las esclusas

Esclusas del Canal de Panamá. 2017.

¿Cómo es la vida en un carguero?

Es muy tranquila, y sumado a los constantes cambios de hora, puede volverse loco el biorritmo. El segundo día, el capitán dijo por megafonía: “Atención: ésta noche, todos los relojes del buque se atrasan un día. Mañana será sábado otra vez.” ¿Cómoooorrr? Pues sí, tuvimos dos sábados seguidos. Y a partir de ahí, día sí, día no, se retrasaba una hora el reloj, hasta que llegamos a tener un desfase de 6 horas con la hora que teníamos en Auckland, para alinearlos con la hora de la zona de Perú – Panamá – Colombia.

Había días que a las 8 de la mañana todavía no había conseguido dormir ni una hora. Luego pasaba la tarde durmiendo. A veces te desesperas, pero en general disfrutas. He podido leer un montón, ver pelis series, estudiar idiomas, escuchar podcasts… La vida en un carguero, para un pasajero, podría definirse como: 24 horas al día para dedicarte a hacer lo que quieras,  menos conectarte a internet, ni contactar con el mundo exterior.

Paseando por la cubierta del carguero

Silvia y nuestro amigo Geovanni en la cubierta. 2017.

¿Hay algún tipo de entretenimiento?

Como dicen los gallegos, “haberlos hailos”. Hay dos salas de recreo, una para los oficiales y otra para la tripulación. Tienen juegos de mesa, DVDs, altavoces para poner música, y una Playstation con juegos. En nuestro buque había un gimnasio y una piscina interior con sauna. La piscina solo se llena unas horas los días que autoriza el capitán, que suele ser un día, el fin de semana.

Piscina interior.

Aunque el gimnasio es sencillo, con el balanceo del buque, es más que suficiente. Tiene una cinta para correr, una bici estática, un montón de pesas y una mesa de ping pong. Yo aprovechaba la cinta de correr de vez en cuando, para andar rápido, apoyándome en los laterales, por si perdía el equilibrio.

Algunos días hacen “fiestas”, es decir, organizan barbacoas en cubierta, o buffets en un sala de recreo, con vino, cerveza y Coca-Cola gratis. Es divertido porque ves como la tripulación se relaja, ponen música muy alta y se hacen bromas. Todas las fiestas acaban en karaoke, cantando a gritado pelado canciones de la época de María Castaña. Da igual que canten mal o bien, allí todo el mundo tiene su momento de gloria, especialmente el capitán xD.

Karaoke al estilo de Myanmar.

¿Hay wifi, señal GPS o línea de teléfono?

Hay wifi, pero es solo para la tripulación. El coste del Mb es muy caro porque funciona vía satélite, la empresa da a los empleados 150 USD al mes en megas. Pero les da para muy poquito: hablar por WhatsApp con sus amigos y familia y poco más. Además solo lo pueden usar un máximo de 2 horas diarias. Cuando estás en el mar, el GPS del móvil no consigue señal y no hay línea de teléfono tampoco. Si llevas un SPOT o sistema de localización por satélite similar, entonces si tendrás señal en casi todo el océano para enviar tu localización o mensaje predefinidos a tu familia.

Aunque hay dos páginas webs que tus amig@s y familiares podrán usar para saber dónde en cada momento: Marine Traffic y Vessel Finder. Introduciendo el nombre del buque te dirá dónde se encuentra en cada momento.

¿Es seguro viajar en carguero?

Muy seguro y, además, sostenible con el medio ambiente. Los carguero siguen rutas comerciales que hacen semanalmente. Están diseñadas para que las condiciones de navegación sean las mejores posibles, y los oficiales o el capitán las puedan modifican en función de su interés. Nosotros, un buen día, modificamos la trayectoria para navegar un poco más al norte y conseguir mejor internet por satélite. En el peor de los casos, el buque tiene todas las medidas de seguridad necesarias para poner a salvo a todo el mundo, y avisar de la propia situación a buques y puertos próximos.

Nuestro carguero cruzando el Pacífico

Foto de nuestro carguero, Spirit of Hamburg. Foto de Vesseltracker.com

¿Te puedes marear a bordo de un carguero?

Oh, yes. Claro que puedes. Debes llevar algún tipo de medicación contra el mareo. Nosotros llevamos biodramina con cafeína y nos fue bien para tomarla, algún día que estaba la mar revuelta y nos mareamos un poquillo. Lo mejor en ese caso es echarse a la cama a ver pelis y esperar a que pase. Tener el estómago con algo de comida también ayuda a sentirse mejor. Algún día también puede darte dolor de cabeza, nada que no se pase con un parecetamol.

Dejarlo todo para viajar cruzando el canal de Panamá

Cruzando el interior de Panamá, con el buque. 2017.

Mi experiencia viajando en un carguero

Para mi ha sido una experiencia inolvidable, una de las importantes del viaje. Cruzar el Océano Pacífico en un buque, sin ningún lujo, aislada del mundo. Con tanto tiempo para pensar, leer y, algo a lo que ya no estaba acostumbrada, aburrirme.

Tener la oportunidad de cruzar el canal de Panamá ha sido sin duda lo mejor de la travesía, pero ha habido algunas cosas especiales que no imaginaba que sucedieran: que fuera sábado dos días seguidos; celebrar la nochevieja el 30, en lugar del 31, por cuestiones logísticas; pasar la nochebuena viendo a la tripulación luchar por el micro del karaoke, deleitándonos con canciones viejísimas de Myanmar. Y lo más curioso tal vez, que diesen las 0,01 del año nuevo mientras escribía este artículo, a la vez que buque fondeaba frente a la costa panameña esperando por el práctico.

Barbacoa el día de Nochebuena. 2017.

Consejos útiles

  1. Lleva todo el material lúdico que puedas, no seas conservador: pelis, libros, series, podcast, videojuegos para ordenador o consolas portátiles.
  2. No olvides incluir biodramina dentro del botiquín del viaje, incluso si no te sueles marear.
  3. Lleva sal de fruta o cualquier cosa que tomes para digestiones pesadas. Comer y la poca actividad física que tienen a bordo hará que a veces sientas pesadez.
  4. Sube chuches. Son muchas horas muertes, y con el aburrimiento llega la gula. Nosotros llevamos yogures, Coca-Cola, galletas y nachos.
  5. No viajes sin una sudadera o chaqueta. La temperatura dentro del barco suele ser más bien fría.
  6. Recorre todos los rincones del buque sin reparo, siempre con educación y, en lugares más sensibles, pidiendo permiso.
  7. Habla con la tripulación, intenta hacer algún amig@ a bordo para poder conocer mejor el funcionamiento del barco y la vida a bordo. Además de poder disfrutar de buenos momentos juntos.
  8. Búscate una rutina diaria que te ayude a luchar contra el aburrimiento.
  9. Los empleados del Canal de Panamá que suben al carguero para ayudar con la operativa venden tarjetas Sim con internet muy baratas. Cruzar el canal son unas ocho horas, y si luego hace escala en Manzanillo, tendrás más de un día para conectarte y saludar a la familia.

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14 Comentarios

  1. Can

    Me gusto mucho la travesia, sois unos valientes. La experiencia tubo que haber sido extraordinaria

    Responder
    • Jonás Ordoñez

      Hola,

      ¡Muchas gracias, fue toda una experiencia 😀 !

      Un abrazo muy grande.

      Responder
  2. Diama

    Que pasadA,con menos años me hubiera encantao,mucha suerte y divertiros,

    Responder
    • Jonás Ordoñez

      Hola Diana,

      ¡Muchas gracias! Nunca es tarde para hacerlo :D.

      Un abrazo.

      Responder
  3. Dorina

    Sois los mejores! Estamos viviendo vuestras aventuras a través de vuestros ojos! Que maravillas de imágenes y que detallado está toda vuestra travesía! Seguid asi chicos! Feliz año y un abrazo muy grande

    Responder
    • Jonás Ordoñez

      ¡ Muchas mulțumesc Dori Dori 😀 ! Un abrazo muy grande desde Colombia.

      Responder
  4. Mario

    Increíble!!!no pensé que eso podría hacerse…Me encantaría hacerlo,sería como cumplir un sueño
    Muchas gracias por compartirlo!

    Responder
    • Jonás Ordoñez

      Hola Mario,

      Muchas gracias por el comentario. Pues si es un sueño, hay que ir a por él :D.

      ¡Un abrazo!

      Responder
  5. Clara

    Increíble! !!!! Disfrutar al máximo . Muchos besos y abrazos.

    Responder
    • Jonás Ordoñez

      ¡Muchas gracias Clara 🙂 ! ¡Besoooos!

      Responder
  6. Carm

    Muy bonito seguir disfrutando

    Responder
    • Jonás Ordoñez

      Muchas gracias Carmen 🙂

      Responder
  7. Lex Hernández Méndez

    Hay que vivir esa experiencia, además de verdad parece única (por lo del 1% de los barcos q prestan ese servicio)

    Responder
    • Jonás Ordoñez

      Hola Lex,

      La verdad que es una experiencia única, un poco cara, pero sin duda algo para recordar toda la vida :).

      Un saludo.

      Responder

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Somos Silvia y Jonás, una cántabra y un asturiano. Ambos nos dedicamos al transporte marítimo internacional y hemos hecho un break en nuestras carreras para cumplir uno de nuestros sueños de la infancia: dar la vuelta al mundo. Actualmente estamos en ruta, y puedes seguirnos a través del blog, otras RRSS y un localizador GPS desde el que vamos enviando balizas.